Siem Reap es una isla irreal en Camboya. Es una ciudad que ha crecido alrededor del turismo que llega en avión para visitar Angkor, y que ofrece un buen descanso para los que llegamos por las insufribles carreteras. La casa de huéspedes donde nos alojábamos tenÃÂa un suelo elevado de bambú a la entrada, techado y con hamacas,
Sólo 250 kilómetros separan Saigon de Phnom Penh, pero el tiempo que vas a tardar nadie lo sabe. Al llegar a la frontera vietnamita no hay fila que valga, y el inmutable funcionario va avanzando sin estrés por los pasaportes que se amontonan caóticamente en la ventanilla.
Hoi An era un próspero puerto comercial hasta que en el siglo XIX la navegabilidad del rÃÂo Thu Bon cambió. Gracias a ese capricho de la naturaleza, el tráfico marÃÂtimo se trasladó a Danang, más al norte, dejando intacto el encanto del antiguo Faifo (como también se le conocÃÂa).
Cuando llevas más de 24000 Kmen el cuerpo, llegar a Vietnam es reconfortante. China empezaba a hacerse agotador, pues la barrera idiomática acaba haciendo mella, y cualquier cosa que quieras hacer se convierte en una labor de gigantes.



